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Las rimas de Bécquer

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Indice del artículo
Las rimas de Bécquer
1 Cuando me lo contaron...
2 Hoy la tierra y los cielos...
3 Como la brisa que la sangre orea...
4 Asomaba a sus ojos una lágrima...
5 Al brillar un relámpago nacemos...
6 ¿A qué me lo decís? Lo sé...
7 De lo poco de vida que me resta...
8 Como guarda el avaro su tesoro...
9 Por una mirada, un mundo...
10 Dices que tienes corazón...
11 Los invisibles átomos del aire...
12 ¿Qué es poesía? Dices mientras...
13 Es cuestión de palabras y...
14 Olas gigantes que os rompéis...
15 Del salón en el ángulo oscuro...
16 ¿De dónde vengo?...
17 Mi vida es un erial...
Créditos
Todas las páginas

LAS RIMAS DE BÉCQUER Bécquer

Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870) murió joven y sin haber podido publicar sus poemas. Fueron sus amigos quienes  se encargaron de preparar póstumamente la edición de sus Obras completas en 1871, y al hacerlo pensaron que la mejor manera de ordenar sus Rimas era tomar como criterio los temas que más preocupaban al poeta e intentar presentar los poemas básicamente como una historia con argumento. Así, quedaron distribuidos de la siguiente manera:

1. Los primeros hablan sobre el arte en general, sobre la literatura y la música. Empieza también a aparecer el amor, pero como una cosa abstracta, sin referirse a personas concretas.

2. A continuación, aparecen numerosos poemas de amor, organizados como si fuera una historia completa con final desdichado:

  • Al principio, el amor es un sentimiento maravilloso que hace feliz al poeta.
  • Posteriormente, el escritor descubre que es engañado y se siente infeliz.
  • Finalmente, el amor es sustituido por el rencor y el desprecio.

3. Las últimas rimas reflexionan sobre la muerte, a la que llega a invocar en ocasiones el autor, e indagan de modo pesimista y desesperanzado sobre cuál puede ser el sentido de la vida.

ACTIVIDAD PROPUESTA

Se presentan a continuación 17 de esas rimas de Bécquer sin indicar qué número ocupan en la colección. Se invita a colocarlas siguiendo este criterio y a comprobar, después, si coinciden con el orden en que quedaron colocadas en la edición original del Libro de los gorriones. Se propone también localizar algunas rimas que sirven de puente entre un tema y otro.


RIMAS DE GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER (1)

  Cuando me lo contaron sentí el frío

de una hoja de acero en las entrañas,

me apoyé contra el muro, y un instante

la conciencia perdí de donde estaba.

  Cayó sobre mi espíritu la noche,

en ira y en piedad se anegó el alma

¡y entonces comprendí por qué se llora,

y entonces comprendí por qué se mata!

  Pasó la nube de dolor... Con pena

logré balbucear unas palabras...

¿quién me dio la noticia?... Un fiel amigo.

Me hacía un gran favor... Le di las gracias. 


 RIMAS DE GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER (2)

  Hoy la tierra y los cielos me sonríen,

hoy llega al fondo de mi alma el sol,

hoy la he visto..., la he visto y me ha mirado...

¡Hoy creo en Dios!


 RIMAS DE GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER (3)

  Como la brisa que la sangre orea

sobre el oscuro campo de batalla,

cargada de perfumes y armonías

en el silencio de la noche vaga.

  Símbolo del dolor y la ternura,

del bardo inglés en el horrible drama,

la dulce Ofelia, la razón perdida

cogiendo flores y cantando pasa.


 RIMAS DE GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER (4)

  Asomaba a sus ojos una lágrima

y a mi labio una frase de perdón;

habló el orgullo y se enjugó su llanto,

y la frase en mis labios expiró.

  Yo voy por un camino; ella por otro;

pero al pensar en nuestro mutuo amor,

yo digo aún: "¿Por qué callé aquel día?"

Y ella dirá: "¿Por qué no lloré yo?"


RIMAS DE GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER (5)

  Al brillar un relámpago nacemos,

y aún dura su fulgor cuando morimos;

¡tan corto es el vivir!

  La Gloria y el Amor tras que corremos

sombras de un sueño son que perseguimos;

¡despertar es morir! 


 RIMAS DE GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER (6)

   ¿A qué me lo decís? Lo sé: es mudable,

es altanera y vana y caprichosa;

antes que el sentimiento de su alma

brotará el agua de la estéril roca.

  Sé que en su corazón, nido de sierpes,

no hay una fibra que al amor responda;

que es una estatua inanimada...; pero...

¡es tan hermosa!


 RIMAS DE GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER (7)

  De lo poco de vida que me resta

diera con gusto los mejores años,

por saber lo que a otros

de mí has hablado.

  Y esta vida mortal y de la eterna

lo que me toque, si me toca algo,

por saber lo que a solas

de mí has pensado.


RIMAS DE GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER (8) 

  Como  guarda el avaro su tesoro

guardaba mi dolor;

le quería probar que hay algo eterno

a la que eterno me juró su amor.

  Mas hoy le llamo en vano y oigo al tiempo

que le acabó, decir:

-¡Ah, barro miserable, eternamente

no podrás ni aun sufrir!


 RIMAS DE GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER (9)

  Por una mirada, un mundo;

por una sonrisa, un cielo;

por un beso... ¡yo no sé

qué te diera por un beso!


RIMAS DE GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER (10)

  Dices que tienes corazón, y sólo

lo dices porque sientes sus latidos;

eso no es corazón... es una máquina

que al compás que se mueve hace ruido.


RIMAS DE GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER (11) 

  Los invisibles átomos del aire

en derredor palpitan y se inflaman,

el cielo se deshace en rayos de oro,

la tierra se deshace alborozada.

  Oigo flotando en olas de armonías

rumor de besos y batir de alas;

mis párpados se cierran... ¿qué sucede?

¡Es el amor que pasa!


RIMAS DE GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER (12) 

¿Qué es poesía? Dices mientras clavas

en mi pupila tu pupila azul.

¡Qué es poesía! ¿Y tú me lo preguntas?

Poesía... eres tú.


RIMAS DE GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER (13)

   Es cuestión de palabras, y, no obstante,

ni tú ni yo jamás,

después de lo pasado convendremos

en quién la culpa está.

   ¡Lástima que el amor un diccionario

no tenga dónde hallar

cuándo el orgullo es orgullo

y cuándo es dignidad!

 


 RIMAS DE GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER (14)

   Olas gigantes que os rompéis bramando

en las playas desiertas y remotas,

envuelto entre las sábanas de espumas,

¡llevadme con vosotras!

   Ráfagas de huracán que arrebatáis

del alto del bosque las marchitas hojas,

arrastrado en el ciego torbellino,

¡llevadme con vosotras!

   Nubes de tempestad que rompe el rayo

y en fuego ornáis las desprendidas orlas,

arrebatado entre la niebla oscura,

¡llevadme con vosotras!

   Llevadme por piedad a donde el vértigo

con la razón me arranque la memoria.

¡Por piedad! ¡Tengo miedo de quedarme

con mi dolor a solas!   

 


 RIMAS DE GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER (15)

   Del salón en el ángulo oscuro,

de su dueña tal vez olvidada,

silenciosa y cubierta de polvo

veíase el arpa.

   ¡Cuánta nota dormía en sus cuerdas,

como pájaro duerme en las ramas,

esperando la mano de nieve

que sabe arrancarlas!

   ¡Ay!, pensé; ¡cuántas veces el genio

así duerme en el fondo del alma,

y una voz, como Lázaro, espera

que le diga: “Levántate y anda.”!

Versión musicada por Vicente Monera


  RIMAS DE GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER (16)

   ¿De dónde vengo?... El más horrible y áspero

de los senderos busca;

las huellas de unos pies ensangrentados

sobre la roca dura,

los despojos de un alma hecha jirones

en las zarzas agudas,

te dirán el camino

que conduce a mi cuna.

   ¿Adónde voy? El más sombrío y triste

de los páramos cruza,

valle de eternas nieves y de eternas

melancólicas brumas.

En donde esté una piedra solitaria

sin inscripción alguna,

donde habite el olvido,

allí estará mi tumba.

 


 RIMAS DE GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER (17)

Mi vida es un erial,

flor que toco se deshoja;

que en mi camino fatal

alguien va sembrando el mal

para que yo lo recoja.

 


 CRÉDITOS

Jesús Pastor Martín

IES La Albuera (Segovia)

 

Última actualización el Jueves, 07 de Enero de 2010 14:51